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Conocimiento

Entiende qué contiene tu frasco

Guías breves sobre nutrientes y etiquetas, con fuentes del NIH y la FDA. Información general para decidir con criterio; no sustituye el asesoramiento médico personal.

Potasio: empieza por la alimentación

La función de este mineral, sus fuentes y la importancia de las necesidades individuales.

El potasio es un mineral y un electrolito. Participa en el equilibrio de líquidos dentro de las células, la transmisión nerviosa y la contracción muscular.

Los frijoles, las patatas, las verduras de hoja, las frutas y los lácteos pueden aportar potasio. Una dieta variada también proporciona otros nutrientes; un suplemento de potasio no sustituye esos alimentos.

Las necesidades cambian con la edad y la etapa de la vida. Los problemas renales y algunos medicamentos pueden provocar acumulación de potasio; en esas situaciones, consulta la suplementación con un profesional de salud.

Magnesio, zinc y B6: tres funciones distintas

Entiende los nutrientes de una fórmula combinada sin confundir sus cantidades.

El magnesio participa en la función muscular y nerviosa, la formación de proteínas y la producción de energía. Los frutos secos, las semillas, las legumbres, los cereales integrales y las verduras de hoja son fuentes alimentarias.

El zinc interviene en la producción de proteínas y ADN y en la función inmunitaria. La vitamina B6 participa en reacciones enzimáticas del metabolismo. Son nutrientes diferentes: cada uno tiene su propia línea en la etiqueta.

La función de un nutriente no significa que todo el mundo necesite un suplemento. Ten en cuenta tu dieta y las cantidades combinadas de todos los productos que uses; un profesional de salud puede ayudarte a valorar tus necesidades.

Lee la etiqueta antes de elegir un suplemento

Compara porciones, ingredientes y advertencias, y después considera todos tus productos.

Empieza por el tamaño de la porción y la cantidad por porción. El número de cápsulas del frasco no es la dosis diaria, y una cantidad por cápsula no equivale automáticamente a una porción completa.

Lee todos los ingredientes, incluida la cubierta de la cápsula, y las declaraciones sobre alérgenos. Compara las mismas unidades y tamaños de porción; después revisa las instrucciones y advertencias de la etiqueta destinada a tu país.

Informa a tu profesional de salud de los medicamentos y suplementos que uses. Sigue la etiqueta, comprueba los ingredientes antes de combinar productos y pide consejo durante el embarazo, la lactancia o si tienes una enfermedad.